Llegas, sonríes, y tan solo con esa sutil manera de existir te adentras en mi, y vuelves un instante infinito.
sábado, 2 de febrero de 2013
En silencio te dije todo esto, cerré la puerta y tú nunca regresaste. Quizás porque te aburrí, o porque no pudiste soportar un rechazo, o no me creías capaz de las palabras, pero estoy segura de que todo te lo comuniqué, a través de la mirada.