Me miras amor,
y así sin permiso te adentras en mi
como si no te hubieras perdido de mi ser
ni un solo instante,
como si eso que llamamos "ausencia"
jamás hubiera existido.
Así de relativo y nuestro es el tiempo,
al vibrar nuestro encuentro.
Me miras amor,
con esos ojos solo tuyos,
me invitas a recorrerte,
a invadirte a mi ritmo,
sutil, como una llama que se expande,
que te abarca sin prisa,
que te musicaliza.
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