siempre tan impredecible,
Me encuentro con tus ojos y no puedo pensar más,
mi cuerpo entero vibra al sentirte aquí;
para entonces ya no se qué decir,
solo espero ese momento en el que mis brazós coincidan con tu cuerpo,
que el universo conspire a favor de nuestro encuentro,
ese donde tus labios se vuelvan mi templo y me hagan callar;
ese donde tu olor me recorra, impregnandose en mi ser;
y que en ese silencio abrumante,
nos digamos todo
lo que creamos al mirarnos.

Alguna vez escuche (si no mal recuerdo en "Los Simpson") que más que el recuerdo o que el acto en sí, lo que uno más disfruta es la expectativa previa al encuentro. Cuando uno idealiza lo que podrá ser y lo que sentiremos al respecto. Ese momento uno lo degusta porque en nuestra cabeza todo sale a la perfección y se queda así para siempre. Que lindo y, al mismo tiempo, que tortura sería vivir eternamente en ese estado. Lo que complemente perfectamente a ese anhelo es que finalicen en el encuentro.
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